Barcelona tiene muchos parques y jardines varios, con zonas para niños, estanques, fuentes… Todos tienen algún tipo de interés, sea botánico, urbanístico o escultórico.

Los más conocidos son el Parc de Montjuïc, el de Collserola y el de Ciutadella. El Parc de Collserola, con 8.000 hectáreas de superficie protegida, es el gran pulmón de Barcelona. Podréis encontrar fauna y vegetación muy variada y restos arqueológicos (una cueva neolítica, un antiguo monasterio del s. XII. , ermitas, etc.). Se pueden hacer paseos tanto a pié como en bici.

También hay el Parc del Laberint (el jardín más antiguo de Barcelona, con 55 hectáreas y de estilo neoclásico), el de Cervantes, el de l’Oreneta (des de allí podréis ver toda Barcelona, además de ser un lugar ideal para ir con los niños ya que hay ponis y un circuito de tren en miniatura), el de la Guineueta o el Turó de la Peira.

El Parc Güell, que probablemente es el parque más conocido de Barcelona, es un muy buen ejemplo de la arquitectura de Gaudí y ofrece también una fantástica vista de la ciudad.